Español: La frontera es una linea que se pone borrosa

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— La frontera es una lÃnea que se pone borrosa

Autumn Phillips

Personal del Pilot & Today

No hay letreros que anuncian la Casa de la Anunciación. A menos que una persona sepa diferente, el antiguo edificio de ladrillo en El Paso parece abandonado.

Las ventanas están cubiertas. Todas las puertas están bloqueadas menos una que está cerrada con candado. Pero al tocar la puerta, se abre de par en par a los olores de comida mexicana y las voces alegres de personas hablando dialectos de español desde el norte de Mexico hasta los rincones alejados de la America Central.

En un vecindario residencial que es un viaje a pie de 10 minutos de la frontera de los EEUU, la Casa de la Anunciación funciona como un lugar de descanso para los que necesitan descansar en su viaje desde Mexico y otras partes de la America Latina hasta la oportunidad de los campos, hoteles y restaurantes del norte. El refugio se apoya en donaciones privadas de unos residentes católicos anónimos de El Paso.

De la ventana de la chiquita capilla donde los huespedes se reðnen para la misa, se pueden ver las montañas mexicanas alrededor de Juárez. Desde del comedor, se pueden ver los rascacielos del distrito financiero de El Paso.

Despues de unos dÃas de descanso, los huespedes de despiden y se van para Missouri, Nebraska, California, Florida y Colorado -- a todo lugar donde se necesita trabajo barato.

Ponen sus vidas en riesgo cruzando una frontera "cerrada," siguiendo la promesa de empleo donde los patrones están disponibles a emplearlos -- lugares como Steamboat Springs.

"La frontera ya no está miles de millas de aquÃ," dijo Peter Laufer, un correspondiente del noticiero NBC y autor del libro "Wetback Nation" ["Nación de Mojados"]. "La frontera se encuentra en lugares como Bowling Green, Kentucky, y Steamboat Springs, Colorado.

"Entre usted en un restaurante italiano y el cocinero probablemente es mexicano. Es la realidad con la cual no enfrentamos. Si piensa que es buen o malo, no importa que piense. Ellos están aquÃ." La economÃa en los dos lados de la frontera -- mucho desempleo en Mexico y empleo estacional bien disponible en los Estados Unidos -- mantiene un movimiento constante de trafico pasando al norte para cruzar la frontera entre los EEUU y Mexico.

Guardar la Frontera

El mantener a los inmigrantes ilegales en su lado de la frontera es parecido a un hombre que intenta sostener una presa que se desmenuza.

La Sección de la Patrulla de la Frontera Estadounidense cerca de El Paso es responsable de guardar 180 millas de frontera de tierra y 109 millas de frontera de rió. Aproximadamente 1.200 agentes vigilan el área, y una adición sin precedente de 240 agentes van a juntarse a la Patrulla este año fiscal, dijo el Oficial de Asuntos Pðblicos de la Patrulla de la Frontera Doug Mosier. Hasta el 26 de abril, la Seccion de El Paso de la Patrulla de la Frontera habÃa arrestado en el 2005 a 67.000 personas que cruzaron la frontera ilegalmente.

El Agente Mayor de la Patrulla ElÃas GarcÃa entiende la razón de por que unas personas tratan de cruzar la frontera ilegalmente, pero tambien sabe que unos se ahogan durante el esfuerzo y que otros se mueren de deshidratación y calor en el desierto. Sabe que un paÃs necesita fronteras, y se tienen que obedecer las leyes. Hace generaciones, su familia cruzó la frontera de Mexico, dijo el, pero lo hizo legalmente.

GarcÃa llegó a ser un oficial de la patrulla más tarde en su vida. Se unió a la patrulla en su tercera decada, despues de una vida en su segunda decada como un agente militar siempre cambiando de empleo, buscando lo que querÃa hacer con su vida. Ha trabajado con la Patrulla de la Frontera como un agente de la lÃnea por ocho años y habla de su trabajo con orgullo. Más que nada, se ve como un salvavidas.

"Cuando me acerco a un grupo en el desierto, estoy haciendo mi trabajo bien," dijo el, "porque esas personas no se van a morir hoy." Las personas que cruzan la frontera normalmente son personas que obedecen la ley, dijo el, pero "el hambre las obliga a hacer cosas que normalmente no harÃan. Si toda su esperanza está basada en llegar a los Estados Unidos, no les importa cuan difÃcil puede ser."

La polÃtica de seguridad

Desde que los trámites de la Ley de la Reforma de Inmigración Ilegal y Responsabilidad de Inmigrantes, la Patrulla de la Frontera Estadounidense se ha convertido en la agencia más grande de agentes de la ley del paÃs, con 11.000 agentes desplegados por la frontera de 2.000 millas.

Desde el 11 de Septiembre, 2001, ese numero está aumentando. El 25 de Noviembre de 2002, el Presidente Bush firmó la Ley de la Seguridad de la Patria. Con esta, la Patrulla de la Frontera Estadounidense cambió de posición desde los Servicios de Inmigración y Naturalización hasta un nuevo sitio bajo la rama del Departamento de Seguridad de la Patria en el 1 de Marzo, 2003.

Con el cambio, la Patrulla de la Frontera ha recibido los beneficios del renovado interes en la frontera.

"Siempre hemos sido la primera lÃnea de defensa, pero ahora nuestro trabajo ha cambiado de inmigración a prevenir el terrorismo," dijo el Oficial de Asuntos Pðblicos de la Patrulla de la Frontera Doug Mosier.

Como parte de los esfuerzos de antiterrorismo del Departamento de la Seguridad de la Patria, el centro de procesos de la Patrulla de la Frontera en El Paso, Texas, en el cual las personas esperan deportación -- o "regreso voluntario" -- fue equipado con una estación de huellas digitales sin tinta, cámaras digitales y un sistema de computadoras que conecta al centro con agencias de la ley alrededor del mundo.

Los agentes de la Patrulla de la Frontera requieren que pasen por una academia rigorosa de 19 semanas designada para arrancar a los debiles. Veinte por ciento hasta 30 por ciento de los aprendices abandonan el programa antes de graduarse, dijo Mosier. Todos los agentes de la Patrulla de la Frontera deben hablar español.

Despues de ocho años con la patrulla, GarcÃa está bien preparado para notar cuales personas solamente están de paseo cerca de la cerca, y cuales personas van a tratar de cruzar.

"¿Puede ver ese grupo sentado allÃ?" dijo el. "Mire al tipo en la camisa sin mangas. Se ve diferente de los demás. ¿Por que? Probablemente es el contrabandista."

Los agentes de la Patrulla de la Frontera están entrenados en el arte de reconocer señales. GarcÃa puede notar unas huellas y saber cuanto tiempo ha pasado desde que pasó la persona, si estaba cansada o lastimada, y cual persona en el grupo puede ser el contrabandista. La Patrulla de la Frontera regularmente arrastra llantas de coche detrás de sus camiones para hacer lisa la arena junta a la frontera para saber cuando alguien cruce. "Seguimos la pista, no importa cuanto tiempo toma -- cuatro, seis, o 12 horas," dijo GarcÃa.

Cruzando la lÃnea

Los inmigrantes ilegales normalmente tienen solamente la ropa que llevan para evitar llamar la atención, y aumentada la dificultad de cruzar la frontera resulta en paseos largos en el desierto.

Cuando los inmigrantes cruzan la frontera, tienen hambre, están cansados y asustados. Unos se entregan a los agentes de la Patrulla de la Frontera solo para poder tomar agua.

Despues de años de noticias de inmigrantes que murieron, individuos y organizaciones de iglesias en Juárez y El Paso discretamente abrieron casas seguras para ayudarles a los inmigrantes.

La Patrulla de la Frontera sabe que existen los refugios cerca de la frontera, pero hay una tregua implÃcita. "Reconocemos que lo que hacen es una obra humanitaria," dijo GarcÃa. "La gente se puede morir si no reciben la oportunidad de descansar, tomar agua, y comer."

Dijo GarcÃa que todos los dÃas hace un balance para el mientras que patrulla por la frontera. Ãl está para imponer la ley, pero tambien es un hombre compasivo.

A veces trae comida extra de su hogar y agua extra cuando patrulla, porque muchas de las personas que arresta tienen hijos.

Un lugar de descanso / Un refugio compasivo / Ayuda en el camino

El conocimiento de la Casa de la Anunciación pasa por el camino migratorio de persona a persona. Hay cuartos para hombres, mujeres y familias con filas de literas. El sótano está lleno de ropa limpia y zapatos, donados por los residentes de El Paso y gratis para los que quieren llevarlos. Dentro de la despensa, dos latas de 32 galones de arroz y frijoles están de lado a lado. A los huespedes se les pide que cocinen por si mismos y, en un dÃa tÃpico, la cocina es la área de la mayor de actividad.

En un viernes de abril, más de 10 personas estaban paradas en la cocina preparando un pavo dorado, arroz, frijoles y salsa en al estilo de un plato tradicional de los Mayas del Yucatán. Hicieron bastante para todos los huespedes de la Casa de la Anunciación -- alrededor de 30 hombres, mujeres y niños chiquitos.

Antes de comer, se pararon en un circulo, tomados de la mano. Con las cabezas inclinadas, dieron gracias al Señor por ayudarles hasta ahora en el viaje, y pidieron protección para el resto del viaje. Durante su estancia breve en la Casa de la Anunciación, los inmigrantes recuperan la energÃa para seguir su viaje a los Estados Unidos.

Para unos, el viaje requerirá más fuerza de voluntad que para otros.

Carlos estaba parado junto a la estufa haciendo las ðltimas preparaciones para la comida por todos los huespedes. Es cocinero de oficio y tiene planes de llegar a Miami porque le dijeron que hay trabajo allÃ. Es de Michoacán, un estado agrÃcola al suroeste de la Ciudad de Mexico.

TenÃa dos semanas en la Casa de la Anunciación y estaba al punto de salir pronto. Cuando primeramente llegó, estaba agotado, deshidratado y desanimado, dijo por medio de un interprete.

Despues de un viaje de tres dÃas por autobðs de Tijuana a Michoacán, Carlos pagó a un coyote $2.000 para llevarlo hasta Houston.

Contrabando humano

La cara de ElÃas GarcÃa se pone seria cuando alguien habla de los "coyotes" (un nombre para los que ganan dinero llevando a los inmigrantes ilegales sobre la frontera como contrabando humano). El negocio de contrabando se ha aumentado y el precio que los contrabandistas cobran se ha subido cada vez que el Departamento de la Seguridad de la Patria utiliza nuevos metodos de prevenir terrorismo o entrada ilegal.

Los coyotes cobran a un inmigrante un mediano de $2.000 por persona -- la cantidad depende en cual es el ðltimo destino de la persona.

La mayorÃa de los coyotes aplazan el pago hasta que su carga haya llegado con seguridad a los Estados Unidos.

"Estos contrabandistas solo buscan ganancia," dijo GarcÃa. "Sus metodos son muy peligrosos. Esconden a personas en camiones de 18 ruedas sin ventilación. Obligan a familias a cruzar rÃos rápidos o a caminar por dÃas en el desierto.

"Estas personas ponen sus vidas en las manos de los contrabandistas. Piensan que si pagan dinero, llegarán con seguridad, pero los coyotes las abandonarán en el desierto si hay problemas."

Eso es exactamente lo que pasó a Carlos. El coyote le obligó a caminar por seis dÃas, cruzando la frontera de lado a lado para evitar a la migra (un nombre que los inmigrantes usan para la Patrulla de la Frontera). Llegaron hasta El Paso y el coyote lo abandonó.

Esa primera noche en la Casa de la Anunciación, pensaba que no podrÃa seguir, pero despues de dos semanas de descanso, comida y un cambio de ropa, Carlos tiene nueva esperanza.

"Me siento más animado. Tengo energÃa otra vez. Creo que puedo realizar las metas que tengo," dijo el. Al dÃa siguiente, Carlos se fue para Miami y otro viajero agotado y desanimado tomó su lugar.

Mary Fontana tiene 22 años y recientemente se graduó de la universidad. Ella ha visto a centenares de personas como Carlos desde que llegó a la Casa de la Anunciación en octubre. (Segðn los archivos del refugio, más de 20.000 personas se han hospedado en la Casa de la Anunciación en los ðltimos cinco años.) Fontana sirve voluntariamente y recibe pensión completa, monedas para el camión, y $8 cada mes de dinero de gasto. Ella aprendió de la Casa de la Anunciación de un libro de oportunidades de voluntarios mientras decidÃa que hacer en su año de descanso antes de entrar en el programa de postgrado. Ella es una de seis voluntarios que promete trabajar por un año -- fregar, procesar donaciones, y aprender más de la gente y la polÃtica de la frontera de los EEUU.

"Ustedes los americanos necesitan darse cuenta la suerte que tienen haber nacido en este paÃs," dijo Fontana. "Ustedes ganaron la loterÃa mundial. Si ustedes pierden su trabajo, hay un sistema de apoyo. Hay escuelas pðblicas gratis.

"Ustedes tienen todo eso, y no es porque lo merecieron, pero porque nacieron aquÃ. Miran a los inmigrantes y piensan que no merecen estar aquÃ, pero ¿es un accidente de nacimiento suficiente para prevenirles de conseguir todas las cosas que ustedes quieren para sus familias?"

Segðn el gobierno de los Estados Unidos, si uno no tiene una visa, es suficiente.

Cerrando la frontera

El presupuesto entregado por el Presidente Bush por el año 2006 incluye $37 millones de dólares para agentes adicionales de la Patrulla de la Frontera, y $20 millones para reemplazar los aviones viejos de la Patrulla de la Frontera.

El presupuesto de 2006 aumentó los fondos en $176 millones para detener y deportar a los extranjeros ilegales. Provee $90 millones para aumentar el nðmero de camas para los detenidos y el nðmero de oficiales para detener y deportar a los inmigrantes ilegales. El presupuesto tambien incluye $3.5 millones para abogados del Departamento de la Seguridad de la Patria adicionales para procesar los casos de inmigración.

Hoy, muchos de los recursos de la Sección de El Paso se usan para Operación Mantenga la LÃnea, unas 25 millas de cerca de malla de acero con alambre de pðas encima. Hay luces las 24 horas del dÃa, y el área está guardado con cámaras y sensores. Parece ser una zona de guerra.

Operación Mantenga la LÃnea fue la creación del Representante Silvestre Reyes, Demócrata de Texas, un miembro del Congreso cuya experiencia incluye 26 años con INS [Servicio de Inmigración y Naturalización], 13 de esos años como jefe de la Patrulla de la Frontera en Texas.

Programas similares se han empezado en otros lugares -- Operación Portero en San Diego y Operación Salvaguardia en Nogales, Arizona.

Operación Mantenga la LÃnea parece ser un camino de obstáculos que separa Juárez, Mexico, del Curso de Golfo Municipal de Azcarate en El Paso.

Desde un puesto de alta tecnologÃa, los agentes vigilan constantemente 20 monitores que muestran información de cámaras por toda la frontera. VehÃculos de todo terreno y agentes a pie y en bicicletas van y vienen por la lÃnea.

Mantenga la LÃnea está diseñada para forzar a los inmigrantes ilegales a salir de las ciudades donde se pueden entremezclar y desaparecer hasta las áreas abiertas donde es difÃcil esconderse.

"Operación Mantenga la LÃnea realmente mejoró la calidad de vida en El Paso," dijo Garcia. "El año antes de que empezó, aprendimos a 285.000 personas tratando de cruzar hasta El Paso. Se ha bajado en cantidad 70 %."

Agujeros se abren en otra parte

Aunque todavÃa hay ambiciosos que intentan cruzar en El Paso, el tráfico se ha trasladado hasta las áreas de las afueras, afectando a pueblitos como Fabens, Texas, y Columbus, Nuevo Mexico.

Antes de la salida del sol, o inmediatamente despues de la puesta del sol, varias personas se reðnen en el pueblo mexicano de Las Palomas para intentar cruzar la frontera. A tres millas de este pueblo está Columbus, Nuevo Mexico.

Con una población de 1.500 personas, el centro del Columbus es una cuadra polvorienta con solamente un mercadito, una estación de policÃa, un ayuntamiento y el Cafe Patio, lo cual es el centro social del pueblo.

El pueblo de Columbus se apoyó al principio en los ranchos, pero la vida allà que antes era tranquila está cambiando. Ahora hay persecuciones de alta velocidad por el pueblo, cortando cercas, robo, y venganza de los que llevan drogas en contra de los hacendados que llaman a las autoridades.

El Jefe de PolicÃa de Columbus, Clare Alexamosil May, se apoya en su escritorio en el ðnico cuarto de la estación de policÃa. Tiene los brazos, cubiertos en tatuajes, cruzados.

Hay una celda chiquita en el rincón de la estación, y el agua está arruinando el techo. Alquila el edificio, dijo el.

Se crió en el pueblo cercano de Deming, Nuevo Mexico. Recuerda una epoca en los años 70 cuando los rancheros pagaron a las personas que detectaron a alguien cruzando la frontera ilegalmente en su tierra. Les pagaban $5 dólares por cada persona que detectaran.

Recuerda la epoca cuando habÃa solamente 15 agentes de la Patrulla de la Frontera trabajando en el área. Ahora hay más de 120.

Recuerda la epoca cuando arrestaban a cinco inmigrantes ilegales cada mes.

"Despues subió hasta 50. Luego 100. Ahora arrestan de 200 a 300 cada dÃa," dijo el. Su departamento de policÃa consiste en un jefe, un oficial, y otro oficial de recurso para la escuela, y una secretarÃa administrativa. El departamento tiene un presupuesto por año de $152.000.

Mientras que se aumentan los recursos para la Patrulla de la Frontera, al departamento de May lo tratan como un cuerpo de policÃa pequeño con problemas pequeños. "Hay persecuciones de alta velocidad por el pueblo. Unos 20 coches robados han sido abandonados en la área en el ðltimo mes," dijo el.

El problema queda en la confusión entre la Patrulla de la Frontera y la jurisdicción de la policÃa local.

"¿Quien debe responder cuando un coche pasa por el pueblo a las 100 millas por hora? ¿Quien debe responder cuando alguien está robando a cinco inmigrantes ilegales a mano armada? ¿Quien es responsable cuando un contrabandista de drogas se venga con un ranchero cuya propiedad utilizaron para quemar una cantidad de marihuana confiscada?" May dijo que ha trabajado 24 horas al dÃa por meses tratando de cumplir la carga de trabajo.

"He coleccionado tanto tiempo compensatorio recientemente que deje de contarlo," dijo el. "¿Puede ver la hinchazón de los ojos? Estoy cansado."

Como parte de una solución de las bases, May ha entrenado a un grupo pequeño de 10 voluntarios que se llaman el Auxilio de la PolicÃa de Columbus. Tienen radios y reciben entrenamiento en el uso de armas.

La mayorÃa de los voluntarios son rancheros del área que están cansados con la fila constante de personas cruzando su tierra en su viaje hacia el norte. "La gente dice que estamos viviendo demasiado cerca de la frontera," dijo May. "Pero estamos en los Estados Unidos. Es mi hogar. No me voy." Como la Patrulla de la Frontera, May se ve como un guerrero en la lÃnea delantera, protegiendo a los Estados Unidos.

"Lo que estamos haciendo aquÃ, probablemente lo estamos haciendo para la comunidad de ustedes," dijo May.

-- Para entrar en contacto a Autumn Phillips, llame al 871-4210 o mande correo electrónico a aphillips@steamboatpilot.com

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